La mantequilla

¿Qué es la mantequilla? Empecemos por lo obvio. Es un producto eminentemente graso, de origen animal y cuya grasa es sobre todo saturada. Esto es, podemos decir de manera simplificada que la mantequilla es grasa saturada animal. Lo cual es la denominación perfecta para ser un alimento objeto de demonización desde al menos hace 40 años. Y es que desde entonces nos han estado machacando con los supuestos problemas por consumir grasas saturadas, a la par que nos han querido vender otros alimentos presuntamente destinados a contrarrestar aquellos problemas. A decir verdad, criticar la grasa saturada ha acabado convirtiéndose en un pingüe negocio desde para la industria farmacéutica hasta para la alimentaria. Y, lo que es lamentable, a costa de desinformar y, aún más, de precaver contra alimentos tan tradicionales y naturales como realmente saludables. Tal es el caso de la mantequilla.

La mayor crítica que se hace a alimentos como la mantequilla es que aumentan el riesgo de problemas cardiovasculares. Históricamente, este argumento no tiene ningún recorrido. Con las estadísticas en la mano, sabemos que la enfermedad cardiovascular comenzó a ser un problema gravemente extendido desde la II Guerra Mundial. De hecho, problemas como los ataques cardíacos no parece que fueran muy frecuentes un siglo atrás. Hasta el punto de que a comienzos del XIX muchos problemas cardiovasculares ni siquiera estaban catalogados como enfermedades. Y sin embargo aquélla es la misma época en la que la mantequilla era un alimento tan común como apreciado culinaria y nutricionalmente.

Para calibrar hasta qué punto la II Guerra Mundial marcó un radical punto de inflexión en lo que se creía nutricionalmente saludable y señaló el inicio de la era de la esquizofrenia grasofóbica, basta poner algunos ejemplos. En 1940, el gobierno de EEUU recomendaba consumir mantequilla a razón de varias cucharadas diarias. Treinta años después, las mismas autoridades públicas instaban a evitar lo que antaño recomendaban consumir. En este mismo país, paradigma de la epidemia cardiovascular, podemos ver cómo algunos de sus libros de cocina más populares de finales del siglo XIX, como The Baptist Ladies Cookbook de 1895 o The Cooking School Cookbook de 1896, eran abundantes en recetas con mantequilla, nata o manteca de cerdo. Ya en los años 30 del pasado siglo, podemos advertir cierta transición nutricional por ejemplo en el libro de cocina  Searchlight Recipe Book, donde se combinan recetas con nata y mantequilla con otras con aceites vegetales y margarina. A partir especialmente de los años 60, la nata y la mantequilla empezarían a ser muy políticamente incorrectas. ¿Y qué es lo que quiero demostrar con todo esto? Que aquella antigua sociedad casi libre de enfermedades cardiovasculares veneraba las grasas saturadas, mientras la moderna sociedad cardiovascularmente moribunda es una en la que se evitan, critican y ven mal. Tras casi medio siglo de experimento antigrasas, no hace falta ser muy agudo para ver que dicho experimento no sólo ha fallado, sino que ha incrementado los problemas que, según decían, iba a solventar. Ya es hora de reivindicar la verdad.

El auténtico lavado de cerebro respecto a lo que es sano o no ha sido tan profundo que, para la mayoría, ver un trozo de mantequilla hoy es ver problemas de salud en el horizonte. Para no pocos, un trozo de mantequilla es la imagen de un ataque cardíaco servido a la mesa. Pero digámoslo claramente: la mantequilla es un alimento saludable lleno de nutrientes importantes y que, lejos de ser una amenaza cardiovascular, posee numerosos atributos para hacerlo un alimento cardiosaludable.

Apaga la televisión, los anuncios y olvídate del propagandismo de turno que has estado oyendo durante años. Y ten en cuenta los beneficios que te aporta la mantequilla y que te han ocultado a ti y tu familia:

– La mantequilla contiene lecitina, que ayuda a asimilar las grasas y favorece la memoria.
– La mantequilla es una excelente fuente de vitamina A, cuya deficiencia es una pandemia en África. En lugar de toneladas de arroz y cereales, deberíamos enviarles mantequilla natural. La falta de vitamina A es causa de problemas en el feto.
– La mantequilla es una fuente muy importante de colesterol. A lo que muchos dirán, ¡¿y esto es bueno?! El problema, de nuevo, está en seguir atendiendo al propagandismo antigrasas. Pues el colesterol: es una sustancia de reparación, es un poderoso antioxidante y es imprescindible para el correcto funcionamiento hormonal.
– La mantequilla es también fuente de vitamina E y selenio.
– La mantequilla natural contiene ácido linoleico conjugado, un ácido graso con propiedades anticancerígenas.
– Entre otros ácidos grasos, la mantequilla también contiene ácido butírico, que favorece la quema de grasa corporal.

En no pocos sentidos, y tal como siempre quiero remarcar, volver a una dieta tradicional con alimentos naturales no trata de recuperar el pasado sino de recuperar la verdad y, con ella, tu salud. Nunca es demasiado tarde. Reivindiquemos la mantequilla.

12 Comentarios
  1. Tere

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    Genial, como siempre! A ver si empiezan a tomar nota los detractores de las grasas saturadas y dejan de tildar de locos a los que consumimos, habitualmente , la mantequilla así como la manteca de cerdo.

  2. Penelope Coronado

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    Gracias Tere por darnos tu opinión. Efectivamente la consideración general sobre las grasas saturadas y sobre el consumo de alimentos como mantequilla aún siguen siendo un problema para muchos. Desde aquí nuestro objetivo es daros información bien analizada sobre la alimentación más sana y la más natural, y por eso no podemos olvidarnos de la mantequilla, por ejemplo.

  3. Laura

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    Adolfo, no puedo estar más de acuerdo contigo- el día que dejé de comer cereales y empecé a comer grasa saturada (entre ellas mantequilla), empecé a adelgazar. Mi vida ha cambiado desde entonces, y quería darte las gracias por tu denodado esfuerzo y lucha contra las mentiras nutricionales que nos han estado contando.

    ¡Sigue así!

  4. Penelope Coronado

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    Efectivamente, Laura, el artículo de Adolfo David Lozano de este mes nos aporta mucha luz sobre este tema relativo a la mantequilla y las grasas saturadas. Gracias por tu aportación.

  5. Helena

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    No quisiera ofenderte pero me has dejado alucinada con el post.

    ¿Que manden mantequilla en vez de arroz?
    ¿Que la mantequilla es cardiosaludable?

    Antes es normal q no hubiese enfermedades cardiovasculares, poca gente comia todos los dias.
    Sinceramente todo es bueno en su justa medida excepto la mantequilla, cambiala por margarina q es algo mas saludable.

    Saludos

    • Adolfo D. Lozano

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      Antes la gente consumía mantequilla, manteca de cerdo, sebo… de manera rutinaria. Precisamente gracias a que la margarina no existía no había enfermedades cardiovasculares de manera tan apreciable. La margarina es una grasa inflamatoria como la mayoría de grasas vegetales, que sí son las que contribuyen a la degeneración arterial. La correlación estadística de su consumo con problemas cardiovasculares es innegable en ciencia. La margarina es siempre perjudicial y nociva.

    • Eugenia

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      Helena, me gustaría saber en qué estudio científico concluyente te basas para decir que la margarina es más saludable que la mantequilla. Gracias.

  6. rodrigo

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    ¿una empresa que se dedica a elaborar y distribuir productos lácteos puede ser razonablemente in dependiente a la hora de señalar lo sano de un producto como la mantequilla? la respuesta obvia es no. entonces queda en entredicho lo saludable que puede ser la mantequilla…

    • Adolfo David

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      Yo lo que puedo decir como autor del artículo es que el contenido de todos mis artículos y columnas siempre está basado en mis conocimientos y consideraciones de manera honesta, transparente y no sujeto a otros intereses más que el del bienestar y salud del consumidor. Por supuesto que la mantequilla y las grasas saturadas son saludables, la literatura publicada al respecto es extensa. El problema son los fraudes alimentarios colesterolfóbicos y grasofóbicos desde 1950. Las dietas altas en grasas y restringidas en carbohidratos afirmo, porque es así, que son mucho más cardiosaludables que las dietas muy bajas en grasa. Quien tenga interés he publicado decenas de artículos sobre este tema, su base científica e histórica y el fraude del que somos víctimas hace décadas

  7. Marc Mateo

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    A mi Helena lo que me ha dejado alucinado no es el post, sino tu argumento para decir que la margarina sea saludable……….. (Sinceramente todo es bueno en su justa medida excepto la mantequilla)

    Saludos.

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