un alimento antiguo, anterior a la historia escrita


Si nos remontamos al pasado, en busca del origen del queso, descubrimos que se trata de un alimento tan antiguo cuyos orígenes son anteriores a la historia escrita. No se sabe exactamente dónde ni cómo comenzó la elaboración del primer queso, se estima que entre el año 8000 a. C. (cuando se domestica la oveja) y el 3000 a. C., pero no hay certezas al respecto aunque sí muchas historias y leyendas sobre su origen.

Según la mitología griega, fueron los Dioses del Olimpo quienes enseñaron a los humanos a elaborar el queso, y según la leyenda árabe fue un mercader el que, al realizar un largo viaje por el desierto, puso leche en un odre o recipiente fabricado a partir del estómago de un cordero, y al ir a consumirla descubrió que estaba fermentada. Otra leyenda cuenta que en cierta ocasión algún curioso o hambriento pastor probó, con gran sorpresa y satisfacción para su paladar, la pasta uniforme en la que muchas veces se transformaba la leche por acción de las enzimas naturales que permanecían en las bolsas tras cierto tiempo de estar guardada en recipientes fabricados con cuero.

Leyendas aparte, el queso probablemente surgió como una manera de conservar la leche. Su fabricación se iba a extender por toda Europa, llegando incluso a manufacturarse. Las pruebas arqueológicas más antiguas de la manufactura del queso se han encontrado en murales de tumbas del Antiguo Egipto que datan del 2300 a. C.

En época romana, la fabricación del queso se había convertido ya en una empresa muy sofisticada, y fue el Imperio Romano el impulsor de la expansión de las técnicas de elaboración del queso. Los romanos eran grandes consumidores de queso, incluso lo condimentaban con especias o pimienta, y su predilección por el queso de cabra era notoria.

Desde las antiguas civilizaciones, el queso se almacenaba para las épocas de escasez, y se le consideraba un buen alimento para los viajes, siendo apreciado por su facilidad de transporte, buena conservación y alto contenido en grasa, proteínas, calcio y fósforo.

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