Existen muchas variedades de calabaza


Penelope Coronado

Seguimos hablando de alimentos de temporada, porque consumir productos propios de cada época del año significa encontrarlos a un mejor precio, mayor calidad, frescura, y valor nutritivo, además de ser respetuosos con el medioambiente. Hoy hablamos de la calabaza, verdura que forma parte de la familia de las cucurbitáceas y que está por tanto emparentada con el pepino, el calabacín, el melón y la sandía.

Hay dos variedades de calabazas: las de invierno y las de verano, por eso, y aun siendo distintas sus variedades, encontramos calabazas en el mercado durante todo el año. Las calabazas de verano poseen más agua, su carne interior de color claro, su piel es más fina, y se estropean antes. En cambio, las calabazas de invierno poseen menos agua, tienen una piel más gruesa, su carne interior es oscura y sus semillas son más duras, y  pueden aguantar hasta seis meses.

Al tener más de un 95 por ciento de agua, las calabazas de verano contienen pocas calorías. Poseen mucha vitamina C, fibra, potasio y magnesio. La variedad de calabazas de invierno es más dulce que la de verano, y existe una calabaza confitera, de ella se obtiene el popular cabello de ángel que se utiliza como relleno en pastelería.

No hay que olvidarse que las flores de las calabazas son comestibles, crudas o cocinadas. Tanto las flores de las calabazas de verano como las de invierno se pueden sofreír con un poquito de aceite o mantequilla en la sartén, su sabor es sensacional y sorprendente. Luego, existe la calabaza gigante que se usa como ornamentación, es el objeto estrella de las noches de Halloween americanas, por representar de forma infantil una calavera.

Origen y propiedades

El origen de la calabaza es incierto, pero parece ser que procede de Asia Meridional. Existen escritos antiguos que demuestran que su cultivo ya tenía lugar entre los hebreos y egipcios. Originariamente se cultivaba para aprovechar sus semillas, y no para su consumo como hortaliza, y con el tiempo surgieron variedades con más pulpa y sabor más dulce y afrutado. En la actualidad, la calabaza se cultiva en terrenos cálidos y húmedos de todo el mundo.

La calabaza contiene mucha agua, por lo tanto muy pocas calorías e hidratos de carbono, y es muy buena fuente de fibra. Contiene una gran cantidad de vitamina A muchísima, por lo que se le atribuyen efectos beneficiosos sobre la visión, y también vitaminas C, E, B1, B2, B3, B6. También nos aporta minerales como el potasio, hierro, magnesio, cobalto, boro, zinc y calcio.

Gracias a todas estas propiedades, la calabaza está recomendada como alimento anticancerígeno, diurético, laxante y depurador, beneficioso para la visión, el cabello, las uñas, piel, mucosas, huesos y dientes. Además, ayuda a la formación de anticuerpos del sistema inmunológico, y también ayuda a evitar las infecciones del aparato respiratorio.

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.